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Redescubrir el cariño entre abuelos y nietos
Nueva York, EE.UU., Sr. Nick Mark, 62 años

 

Fue una lástima que el cáncer no detectara antes

Soy diabético desde antes de los 40 años. Había probado varios medicamentos pero el funcionamiento de mi hígado no hizo más que deteriorarse. Cuando el examen médico evidenció su estado, el doctor argumentó que se debía probablemente a mi diabetes. Por lo tanto, no me sometí a ulteriores chequeos. Sin embargo, mi estado empeoró y, a principios de junio de 1992, después se ser transferido a otro hospital, me dijeron que tenía hepatitis del tipo C. Me pusieron inyecciones estimulantes, pero no tuve que permanecer mucho tiempo en el hospital.

Al año siguiente, después de un viaje acompañado de toda la familia, encontré sangre en el taburete. El diagnóstico fue cáncer del intestino grueso. Me operaron y me sacaron un tumor de 1,5 cm. El médico se lamentó de no haber detectado el cáncer antes. Después, volví al trabajo durante más de un año, aunque me sentía constantemente exhausto. En casa, no podía hacer otra cosa que permanecer echado. Ingresé de nuevo en el hospital para ser tratado del cáncer de hígado. La quimioterapia no tuvo éxito puesto que, según dijo el médico, el cáncer había sufrido metástasis.

Recuperé la fuerza y disfruté otra vez de la vida

Después de la operación, padecí un pneumonedema en el abdomen y tuve que tomar diuréticos para ayudar a aliviar la situación. Estaba perdiendo proteínas, por lo que éstas tuvieron que complementarse a través una sonda.

Inesperadamente, el médico dijo que era posible que la glándula linfática hubiera resultado dañada, por lo que necesitaba una nueva operación. A pesar de que ésta era bastante corriente, me encontraron polvo blanco en el hígado. Tuve entonces la certeza de que el cáncer se había propagado por todo el hígado. El médico no pudo hacer otra cosa que informarme de que sólo me quedaban algunos meses de vida. Fue en este momento cuando oí hablar del líquido Tian Xian en un reportaje de las noticias. Empecé tomando 6 botellas del líquido al día. Algunos días más tarde, en los conductos que me habían conectado aparecieron pequeños rastros de polvo blanco.

Las investigaciones llevadas a cabo por el médico no pudieron darme una respuesta directa, aunque sí me ofreció la posibilidad de dejar el hospital si así lo deseaba. Pensé que iba a morir y que el médico ya había dado por perdida toda esperanza. Aparentemente, ni el mismo médico sabía qué era ese polvo blanco.

Sin embargo, es posible que el pneumonedema de mi abdomen decreciera gracias al líquido Tian Xian. Fui sometido a una nueva operación para intentar reducir más el pneumonedema. Alrededor de un mes después de la última operación, me quitaron la intubación y obtuve el alta hospitalaria. Ahora, he recuperado nuevamente la fuerza y puedo ocuparme de mis queridas plantas como lo hacía antes. Acompaño a mi nieto a la escuela y le veo cuando tiene fiesta. Todo ello es un regalo del líquido Tian Xian.

 

 


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