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Afrontar la enfermedad con la voluntad de escalar montañas
Región de Gunma, Sr. Horikuchi, 70 años

 

Sustentar el poder de la voluntad con el deseo de escalar una montaña

En un principio padecí una hepatitis C por la que recibí un tratamiento hospitalario con inyecciones una vez a la semana. La enfermedad no había influido en mi vida diaria, por lo que trabajaba normalmente. En mi tiempo libre me gusta tomar fotos de paisajes con bellas montañas o pasar el tiempo arreglando el jardín. También iba al gimnasio regularmente para mantener mi fuerza muscular ya que una de las pasiones de mi vida era el montañismo. De hecho, una vez subí una montaña en invierno, una cosa que la gente corriente considera insensata, pero a mí me gustan los desafíos.

El pasado mes de junio, sin embargo, sentí una leve molestia y, sólo para estar seguro, me fui al hospital para someterme a un examen. Allí me detectaron un cáncer de hígado; las células cancerígenas habían alcanzado la vena portal hasta tal punto que ya no era posible operar. Incluso la quimioterapia no sirvió de nada. Frustrado, el médico me dijo que sólo alcanzaría a vivir unos tres meses más. Aunque se trataba de un espacio de tiempo muy corto, pensé que algo era algo.

Existía un nuevo tratamiento desarrollado entonces por el instituto médico de la Universidad de Jiu Liu Mi. Éste consistía en insertar un conducto desde la parte interna del muslo mediante el cual se inyectan fármacos anticancerígenos durante seis horas al día.

Con la voluntad de probar, solicité al médico que me incluyera en cualquier programa que pudiera albergar esperanzas de resultar efectivo. Supliqué ayuda para poder recuperar mi salud por medio de los instrumentos de la medicina moderna. Al menos, podría volver a subir montañas otra vez.

Romper la predicción de tres meses de vida

Desde que tuve conocimiento de mi enfermedad, mi mujer y yo empezamos a leer numerosos libros acerca del cáncer. Probé tanto la medicina como la terapia alimenticia, puesto que se decía de ambas que eran efectivas en la lucha contra el cáncer.

Más tarde, leímos en los periódicos acerca del líquido Tian Xian. En un primer momento era escéptico sobre sus afirmaciones, puesto que ya habíamos probado muchas medicaciones útiles. Cuanto más comprendía sobre el producto, más tenía la sensación de que se trataba de la medicina que había estado esperando. Mi mujer también me animó a no abandonar las esperanzas de curación. Empecé tomando 3 ó 4 botellas al día del líquido Tian Xian más 3 píldoras Tian Xian después de cada comida.

Al cabo de un mes, aproximadamente, el tratamiento hospitalario siguió su curso y se me permitió dejar el hospital. Ahora los síntomas de recuperación eran mucho más claros. Fui sometido a un examen cada dos semanas y, aunque continúo tomado medicamentos anticancerígenos, insisto en la utilización del líquido y de las píldoras Tian Xian. Yo, que había sido sentenciado a sólo tres meses de vida, pasé por los tres meses en paz y sin sufrir dolor alguno. Incluso celebré el nuevo año con felicidad y alborozo junto a mi familia.

Quizás, debido a mi avanzada edad, mi resistencia a la enfermedad y capacidad de recuperación se hayan visto sustancialmente obstaculizadas. Los efectos postoperatorios conllevaron muchos inconvenientes en mi vida y me hacían sentir incómodo.

En enero de 2000 fui nuevamente admitido en el hospital a fin de retirarme el conducto que llevaba y sustituirlo por uno nuevo. Cuando se inyectó el fármaco para la radiografía para mostrar el estado de mi hígado, el médico exclamó impulsivamente que había visto muy pocos enfermos con una recuperación tan rápida como la que había observado conmigo. Al oír esto mientras estaba en la mesa de operaciones, suspiré dando gracias al líquido Tian Xian.

En febrero la ecografía no halló ningún rastro de cáncer. Los escáneres MRI y TC confirmaron el mismo resultado. Mi felicidad no podía describirse.

Desde luego, no ha quedado claro hasta qué punto la combinación de la medicina moderna occidental y la medicina tradicional china es correcta, pero estoy seguro de que fui capaz de desafiar el cáncer gracias al líquido Tian Xian. Por ello, si algún miembro de su familia, amigos o conocidos se ven afectados por el cáncer, por favor recomiéndeles el líquido Tian Xian; puede ser una esperanza y augurar un bonito futuro para ellos.

 

 


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